Ante las derrotas (¿pero si el partido terminó 1-1? pero con un sabor amargo que ni te cuento), suelo tratar de ser muy cauto.
Hubo que sobreponerse al apagón y atravesar la Ciudad a oscuras, para ver a un Boca que jugó sin ideas ante un equipo que vino a hacer su negocio.
Creo que el partido dejó tan poco, que solo vale la pena destacar lo poco que sobresalió en el cotejo.
En el segundo tiempo, nos ilusionamos cuando dieron cobraron penal para Boca.
Sorprendió Román con la decisión de ir a patearlo y más con la forma en que lo hizo. Seguíamos 0 – 0.
Ya casi pensábamos en que el empate no estaba tan mal, cuando una pelota lo pasa a Caranta y nos meten un gol.
Una vez pasado los 30 segundos de decepción, como de costumbre Boca salió con el cuchillo entre los dientes y le habría alcanzado el tiempo para la proeza, si no fuera porque el línea se distrajo leyendo braile (por no pensar que es estúpido o desciende de una mujer que comercializa con su sexo) y le anuló una embestida de Clemente que fue hasta el fondo, tiro el pase a Martín y ahí nomás lo sentenció. Ese no pudo ser.
Sin sacarse el cuchillo de entre los dientes, después de mil corners pateados como todos igualitos y como el culo del fantasma de Cardoso (porque Neri a las cancha no entró) otra vez “el optimista del gol” les clavo un patadón inatajable y salvamos la ropa.
Solo si fuera imbécil podría decir que me gusta el resultado ya que 3 a 0 nos hubiera dado una semana más tranquila, pero prefiero ir de “punto” y no ser “banca”.
Cuando a Boca le tocan el culo, reacciona (de hecho pasó luego del gol), tiene orgullo y experiencia, entrega y sacrificio, pero por sobre todas las cosas,...es BOCA.
Hubo que sobreponerse al apagón y atravesar la Ciudad a oscuras, para ver a un Boca que jugó sin ideas ante un equipo que vino a hacer su negocio.
Creo que el partido dejó tan poco, que solo vale la pena destacar lo poco que sobresalió en el cotejo.
En el segundo tiempo, nos ilusionamos cuando dieron cobraron penal para Boca.
Sorprendió Román con la decisión de ir a patearlo y más con la forma en que lo hizo. Seguíamos 0 – 0.
Ya casi pensábamos en que el empate no estaba tan mal, cuando una pelota lo pasa a Caranta y nos meten un gol.
Una vez pasado los 30 segundos de decepción, como de costumbre Boca salió con el cuchillo entre los dientes y le habría alcanzado el tiempo para la proeza, si no fuera porque el línea se distrajo leyendo braile (por no pensar que es estúpido o desciende de una mujer que comercializa con su sexo) y le anuló una embestida de Clemente que fue hasta el fondo, tiro el pase a Martín y ahí nomás lo sentenció. Ese no pudo ser.
Sin sacarse el cuchillo de entre los dientes, después de mil corners pateados como todos igualitos y como el culo del fantasma de Cardoso (porque Neri a las cancha no entró) otra vez “el optimista del gol” les clavo un patadón inatajable y salvamos la ropa.
Solo si fuera imbécil podría decir que me gusta el resultado ya que 3 a 0 nos hubiera dado una semana más tranquila, pero prefiero ir de “punto” y no ser “banca”.
Cuando a Boca le tocan el culo, reacciona (de hecho pasó luego del gol), tiene orgullo y experiencia, entrega y sacrificio, pero por sobre todas las cosas,...es BOCA.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario