lunes, 8 de octubre de 2007

DECIMOTERCERA VUELTA: River jugó con BOCA.

Atento a lo ocurrido, no creo que haya mejor manera de definirlo.
Hubo un partido. BOCA no presentó equipo en la cancha y River jugó con BOCA a su antojo.
River (como todos nuestros rivales), salió a jugarse la vida.
Si hubieron tres posibilidades para los xeneises es mucho y quedó claro en la cancha.
Al parecer el equipo de Russo, enciende su espíritu en algunos partidos y esos los juega con actitud. El resto los juega sin alma ni futbol.
Si esto es porque están probando cosas para Japón, vale.
Si no, es preocupante.
.
Perlitas:
.
Entradas:
Los que entraron en el ranking (como es mi caso) pudieron ver una pobre presentación, pero por lo menos sacamos la entrada sin tener que sacrificarnos al pedo y los que no entran en este sistema tan poco claro, zafaron de garpar por un bodrio.
.
Institucionales:
.
Una vez más nuestra dirigencia demostró que nada tiene que ver con la violencia:

* - En la lista que presentaron para evitar el ingreso a la cancha, estaban el Rafa y sus muchachos que se supone que están presos: O le toman el pelo a todos o ellos saben algo que nosotros no.

* - A la salida los bombos que no estuvieron en la cancha, se los escuchó sonar ubicados en el micro sin techo de Flechabus que pasea a los jugadores después de algún logro. Seguramente así como cualquier socio accede a jugar en las canchas del club al fútbol, con solo pedirlo el micro de los jugadores está al alcance de tus sueños mostrando tu carnet.

.

Arbitro:

Una vez más "la coneja", demostró que trata de ser un buen chico y con ese simpático tonito cordobés y su trato familiar a los jugadores, no le alcanza para ser un árbitro de gran categoría.

Aclarando que alcanzó con la actitud y el juego de River para ganarle a BOCA, al pito se le notó que si uno es local, puede tirar la pelota afuera después de que el haga sonar el ídem y es como si lloviese evidentemente es un tipo muy permeable a las presiones, cobrándoles distinto a los de un lado y a los del otro.

.

Dijo Passarella:
Dios se acordó de mí una vez. Fueron muchas las veces que perdimos o no le pudimos ganar en mi etapa anterior. Antes, ganábamos campeonatos y no clásicos. Ahora ganamos y clásicos y campeonatos no.

En eso estoy de acuerdo, ultimamente siempre parece que llegamos mejor y la justicia divina se encarga del resto.

.

Por último estoy de acuerdo con Marcelo Guerrero:

La caída del puntero en Rosario deja las cosas más o menos iguales.

Más o menos no significa que aquí no ha pasado nada.

La derrota en un clásico es una deuda con plazo de pago: se debe levantar en la próxima fecha.


No hay comentarios.: