lunes, 4 de febrero de 2008

Otro clásico, otro equipo, otro resultado

Se jugó otro clásico, en otro estadio, frente a otro River, con otro dibujo táctico y nosotros con otra alineación.
¿El resultado? Otro resultado.

Lo único que no vi que cambiara fue la actitud de la gente y la del equipo y eso es auspicioso.

Solo como loco malo, yo no puedo decir como he leído por ahí y como lo escuché en la transmisión televisiva que Dátolo jugó bien.

Pero seguramente todos coincidimos en que lo mejor que nos habrá pasado en este verano serán las apariciones de Monzón y Chávez.

Si consideramos que Cáceres no tuvo una buena noche. Que a Paletta casi le pasó lo mismo. Que no se lo vio mucho a Ledesma. Que Gracián salvo un tiro libre a lo Riquelme, nada. Que Castroman entra y tiene que salir porque está dolorido. Que Palacio los vuelve locos, pero siempre llega a la línea de fondo y el centro a la olla (nunca encara para adentro). Que Palermo como siempre hace todo lo que puede (pero solo naturalmente hace menos) y que a Alvaro Gonzalez lo echaron sin motivo, el resultado es más que razonable.

Yo que no tenía nada contra Simeone (a pesar que nos rompió el totó en aquella final), pero después de verlo que no fue a saludar a Ischia, creo que se constituye en un pelotudo (fashion eso sí) pero pelotudo al fin.

Por último Pezzota, generador de dos goles que sin su derecha mágica y sostenedora del silbato, no hubieran sido.
Como si fuera un acto de magia, aunque no pasó nada por aquí y no pasó nada por allá, estos jugadores que aquí ven,... ahora no lo ven (por que los echo).
Yo pensaba que los payasos y bomberos, habían encontrado su máxima expresión en Nimo, pero estaba equivocado.

Lo importante está por venir (la Copa Libertadores y el torneo Local) y hay actitud en el equipo.

Todo va a andar bien.