En día de semana, de noche tarde y tener que ir a Avellaneda por un boludo y su estúpido cubito.
Por seguir manteniendo el prestigio del futbol argentino en torneos internacionales, todo sacrificio es poco.
La autopista no tanto pero desde Constitución a Avellaneda era un incordio.
Una vez estacionado a 10 kilómetros del estadio para evitar los "salida rápida", entramos al estadio sin cacheos y sin mostrar la entrada hasta que llegamos a los molinetes que no funcionaban por lo que te la picaban como en el tren.
O yo no entiendo de matemáticas o alguien no entiende de cupos porque no cabía un alfiler.
El partido fue intenso (tal vez el mejor de BOCA en este torneo) y de no ser porque a Ibarra no estaba rápido como para volver con tiempo, lo que le obligo a mandar la pelota afuera, de ese lateral vino la pelota que Paletta rechazó al medio donde un rival le tiró un bombazo que Migliore no alcanzó a retener y fué el 2 a 2 , todo hubiera terminado como el partido justificaba por lo hecho po ambos equipos.
Esto nos obliga otra vez a hacer la heroica y (si bien no es novedad para BOCA) no hay que abusarse y creer que nos tiene que salir siempre.
Solo resta que en Brasil juguemos con la misma personalidad y con un poquito más de ligue ( el arquero de ellos atajó todo) hasta la final no paramos.
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